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13 nov 2008

Coming soon

Vos la leíste...


Te reíste en ella...


Diferiste con ella...


La odiaste...


Y estas vacaciones (aprovechando que tendré tiempo y no deberes de la U)...




VUELVE POR TÍ

(chan chaaaaan)
(tinuninu tinuninu tinuninu)


(Pom Poooooooom)


La Célula: Resurrection


sólo en
http://lpvillagran.blogspot.com

19 ene 2008

Para entretenerse...

He escrito algunas crónicas de mi viaje al interior del país. Espero que puedan tomarse el tiempo de verlas aquí y aquí. Pronto habrán más. Y este es el enlace directo a mi otro blog. Quedan cordialmente invitadas e invitados.

31 dic 2007

Despedida al 2007

Aquí, en Guatemala, faltan aún 8 horas exactas, desde este momento, para que comience el nuevo año, o el Año Nuevo, como se le ha bautizado popularmente. Es para mí un gusto agradecer a todas mis lectoras y a todos mis lectores por la compañía que me han dado durante estos 4 meses y medio que llevo de postear en este blog, y en La célula, su blog compañero. Y es que esta experiencia maravillosa inició como una tarea de la universidad, que después se volvió un hábito y luego una necesidad: escribir. No hubiera imaginado que iba a conocer a tantas personas interesantes, de tantas partes del mundo y a hermanarme con otro manojo de creadores y artistas, tanto de mi país, como del exterior. Les extiendo a todas y a todos un cordial y fuerte abrazo de Año Nuevo, no sin antes subrayar mi gran agradecimiento a quienes, por curiosidad, casualidad o interés, se aventuraron a dar una vuelta por mi Cenicero y compartieron conmigo algunos cigarrillos y dejaron algunas cenizas de recuerdo.

¡¡Éxitos para todas y todos!!

5 nov 2007

Poco a poco se fue dando cuenta de que era todo lo que quería. No más. No menos. Era, exactamente, todo. No se complica, no pide más de lo necesario, pero tampoco se acomoda entre las sobras y el polvo. Dónde habías estado todo este tiempo, le pregunta. Esperándote, responde. Es que suena muy trillado, pensó, pero sabía que, algo en el fondo, le aseguraba que ese todo podría ser, de hecho, el absoluto.

Que estoy feliz, le dijo. Yo también, le responde. Y las palabras van transportándose con el eco de los suspiros de ambos. El suspiro las impulsa: llevan un compás. Yo no soy romántico, piensa, y se extraña por el súbito sentimiento que fluye. Da las gracias a las hormonas por el vértigo, y prosigue, Te quiero, Me too.

No le da vergüenza declararse, estúpidamente, enamorado. No sabe qué hacer. Sólo espera que un avión, el jueves por la mañana, no salga. O que quepa en el bolso de equipaje, junto con el recuerdo que le va a dar. No pensés en eso, le dijo, y no puede dejar de pensar, y va en círculos, una y otra vez. Se pregunta por qué. Pero no llora: los dientes y los labios lo defienden.

Sí, está feliz.