me vestí a oscuras
para confirmarme
que aún tenía conciencia
de todo.
me vestí a osucras
para que no
pudieras percibir
más que mis líneas,
tan parcas,
tan poco llenas de gracia.
me vestí a oscuras
porque me dio miedo
la luz,
porque me dio miedo
que me vieras vulnerable.
me quité la ropa y, luego,
me desnudé el alma.
después me dio miedo,
amante,
y me vestí a oscuras.
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7 dic 2008
22 oct 2008
identidad
quiero amarte en silencio
sin palabras
ni sonidos
que sean tus ojos
los que me digan lo que
no quiero escuchar.
que me intimiden tus gestos
que me enajene tu olor.
quiero atacarte a mordidas
a besos profundos
lacerarte con mis piernas
devorarme tus ojos
esconderme en los hoyuelos de tus mejillas
quiero amarte sin que pase nada
quiero ese segundo
cuando nos fundimos
cuando me abrazás después de mucho tiempo
cuando me desplomo
y con los ojos cerrados
en tu cama tibia
recuerdo quién soy.
sin palabras
ni sonidos
que sean tus ojos
los que me digan lo que
no quiero escuchar.
que me intimiden tus gestos
que me enajene tu olor.
quiero atacarte a mordidas
a besos profundos
lacerarte con mis piernas
devorarme tus ojos
esconderme en los hoyuelos de tus mejillas
quiero amarte sin que pase nada
quiero ese segundo
cuando nos fundimos
cuando me abrazás después de mucho tiempo
cuando me desplomo
y con los ojos cerrados
en tu cama tibia
recuerdo quién soy.
1 oct 2008
nada
extraño provocar
con la mirada
invitar
a la oralidad
dejar ver mis marcas
anclarme a tu espalda
olerte
las camas han sido cualquier cosa
una colección, digamos
pero extraño
ese hálito
en el fondo de otros ojos
ese hálito que daba
la libertad
de que todo fuera
en mi imaginación estúpida e infantil
utópico
y perfecto
con la mirada
invitar
a la oralidad
dejar ver mis marcas
anclarme a tu espalda
olerte
las camas han sido cualquier cosa
una colección, digamos
pero extraño
ese hálito
en el fondo de otros ojos
ese hálito que daba
la libertad
de que todo fuera
en mi imaginación estúpida e infantil
utópico
y perfecto
17 sept 2008
lengua
si de algo me has convencido
durante este tiempo
es que te gustan mis sabores
todos ellos
los amargos
los dulces
los ácidos
los salados
esa fiesta que se arma en tu lengua
cuando ella
lenta
profunda
detenida
atenta
erótica
sexual
inocente
amorosa
y apasionadamente
intenta capturar con sus papilas
cada centímetro
de mi piel.
durante este tiempo
es que te gustan mis sabores
todos ellos
los amargos
los dulces
los ácidos
los salados
esa fiesta que se arma en tu lengua
cuando ella
lenta
profunda
detenida
atenta
erótica
sexual
inocente
amorosa
y apasionadamente
intenta capturar con sus papilas
cada centímetro
de mi piel.
17 ago 2008
Dulce irrealidad
Está en una esquina. La esquina de la alcoba, tibia, le da identidad. Ahí es. Ahí está. Ahí puede dopar su sentir y su pensar. Ahí no se cansa de respirar. Incluso desea hacerlo más, con los pulmones limpios. Es la alcoba libre de humo, libre de conciencia. Parece que han limpiado las piedras de la cama, o al menos él las ha quitado para no sentir dolor. Ni hormigas, ni espinas, ni piedras en la cama. Sólo ellos dos. Sin ropa. Haciendo el amor. Esta vez no hay música. Pueden escucharse disfrutar, el uno al otro. Están cómodos en su piel. Se satisfacen.
Y al terminar, sabiendo su responsabilidad y voluntad, el niño regresa al lugar donde debe sentir y pensar, y dar cuenta que el error no es más que otra virtud. Súbanle a la música francesa, para que extrañe el sexo en silencio. Ahí crecen las flores. Todo es dulce, muy dulce. En el asiento trasero del carro. Ahí va la mujer verde recordándole el momento feliz que utilizó para cuidar su corazón.
Un par de cigarrillos más, y la noche volverá a ser sólo suya.
Y al terminar, sabiendo su responsabilidad y voluntad, el niño regresa al lugar donde debe sentir y pensar, y dar cuenta que el error no es más que otra virtud. Súbanle a la música francesa, para que extrañe el sexo en silencio. Ahí crecen las flores. Todo es dulce, muy dulce. En el asiento trasero del carro. Ahí va la mujer verde recordándole el momento feliz que utilizó para cuidar su corazón.
Un par de cigarrillos más, y la noche volverá a ser sólo suya.
11 ago 2008
El niño que buscaba venganza
El niño que buscaba venganza mintió de nuevo en casa para verle. Se engañó pensando que podía recuperar algo, aunque fuera lo mínimo, aunque fuera, sólamente, el sexo. El niño que buscaba venganza no dudó un segundo, no dudó nada. Escribió un par de palabras en medio del polvo, y se bañó. El niño que buscaba venganza arregló todo para que, cuando se viesen, le gustara su cuerpo. Recordara y extrañara su cuerpo. Un poco de loción, un poco de crema. Un poco de pasta dental, de enjuage. Deja los cigarrillos en casa, no quiere oler a mal recuerdo. El niño que buscaba venganza se viste, y se pone el mejor bóxer. Para que se lo quiten. Para que le recuerde y le extrañe. El niño que buscaba venganza se prepara para hacer el amor con él: por media, o por última vez.
Un carro. Sí. Un carro. Y un poco de gasolina. Un par - literalmente - de cosas que devolver. Se enciende el motor. El niño que buscaba venganza también se enciende.
El
niño
que
buscaba
venganza
nunca
sintió
tan
l a r g o
el
camino
desde
su
casa
verde - amarillo - amarillo - amarillo - rojo ................ verde - (sms: ya estoy aquí)
hasta
la
otra
El niño que buscaba venganza piensa dos veces antes de bajar del carro. Baja. Saluda sin verle a los ojos. Le da sus cosas en la mano, y se dispone a entrar a la casa. Saluda a los perros - cree que los extraña, y que ellos, a él, también. Suben a la alcoba. Ambos se abrazan, se huelen. Se acuestan en la cama. El niño que buscaba venganza le quita la playera. Se besan. Se tocan. Se huelen. Se disfrutan. Tal como lo ha pedido, piensa el niño. El niño que buscaba venganza está ido: descubre cómo extraña ese cuerpo, cómo extraña ese olor, ese sudor, ese sexo. El niño que buscaba venganza decide recuperar eso que tiene encima (el cuerpo, y el alma). El niño, sí, ese que buscaba venganza deja que lo desnuden.
Y hacen el amor.
O eso creen.
Se beben y se quedan acostados. El niño piensa que lo mejor es irse. Pero la plática aún empieza. (Cuando estaba con vos, me pajeaba viendo porno. Ahora que no estás conmigo, me echo la paja pensando en vos, le dice al niño). 70% bien, dice el niño que se siente. 70%. 65%. 30%. ¿Qué dijo el niño? ¿El niño, sí, el que buscaba venganza? El niño ha hablado. Ha dicho lo que siente. Sin pena, sin gloria. Únicamente, como antes, cuando estaban juntos, se siente en libertad de compartir lo que siente, hace y piensa. Y a él no le gusta.
No quiero seguirte escuchando, le dice al niño. Y así, medio desnudo, lo devuelve al carro en el cual vino. No hablemos en años, adiós.
El niño que buscaba venganza. Así le ha bautizado él. Como un traidor. Una decepción. Un error. Ese niño no buscó vengarse nunca. El niño quería hacer el amor, e irse. Pero esa cama que cuenta tantas historias, ese día, esa noche, estaba llena de piedras.
Sí. Tengo algunas, aún, en mis bolsillos.
Un carro. Sí. Un carro. Y un poco de gasolina. Un par - literalmente - de cosas que devolver. Se enciende el motor. El niño que buscaba venganza también se enciende.
El
niño
que
buscaba
venganza
nunca
sintió
tan
l a r g o
el
camino
desde
su
casa
verde - amarillo - amarillo - amarillo - rojo ................ verde - (sms: ya estoy aquí)
hasta
la
otra
El niño que buscaba venganza piensa dos veces antes de bajar del carro. Baja. Saluda sin verle a los ojos. Le da sus cosas en la mano, y se dispone a entrar a la casa. Saluda a los perros - cree que los extraña, y que ellos, a él, también. Suben a la alcoba. Ambos se abrazan, se huelen. Se acuestan en la cama. El niño que buscaba venganza le quita la playera. Se besan. Se tocan. Se huelen. Se disfrutan. Tal como lo ha pedido, piensa el niño. El niño que buscaba venganza está ido: descubre cómo extraña ese cuerpo, cómo extraña ese olor, ese sudor, ese sexo. El niño que buscaba venganza decide recuperar eso que tiene encima (el cuerpo, y el alma). El niño, sí, ese que buscaba venganza deja que lo desnuden.
Y hacen el amor.
O eso creen.
Se beben y se quedan acostados. El niño piensa que lo mejor es irse. Pero la plática aún empieza. (Cuando estaba con vos, me pajeaba viendo porno. Ahora que no estás conmigo, me echo la paja pensando en vos, le dice al niño). 70% bien, dice el niño que se siente. 70%. 65%. 30%. ¿Qué dijo el niño? ¿El niño, sí, el que buscaba venganza? El niño ha hablado. Ha dicho lo que siente. Sin pena, sin gloria. Únicamente, como antes, cuando estaban juntos, se siente en libertad de compartir lo que siente, hace y piensa. Y a él no le gusta.
No quiero seguirte escuchando, le dice al niño. Y así, medio desnudo, lo devuelve al carro en el cual vino. No hablemos en años, adiós.
El niño que buscaba venganza. Así le ha bautizado él. Como un traidor. Una decepción. Un error. Ese niño no buscó vengarse nunca. El niño quería hacer el amor, e irse. Pero esa cama que cuenta tantas historias, ese día, esa noche, estaba llena de piedras.
Sí. Tengo algunas, aún, en mis bolsillos.
28 jul 2008
elphabo
he querido pensar
y me ha costado un poco
alguna manera para no pensar en vos
siempre vienen en disfraz de gala, pienso.
y recuerdo a Elphaba
ella me dice que le da vergüenza
su imitacion
yo le digo que no
que no la imita
que él quiere ser ella
para tener algún poder
y me descubro pensando
una que otra vez
en Nueva York
y lo que ahi está
y de vez en cuando
parece pertenecerme
y que no es mío
como todo.
yo le puedo dar clases de Lengua
a mi Manzana.
sé que las disfruta
a veces las extraña, y yo también
y en el ínterin
pasé el tiempo con Elphaba
tan noble y tan buena
tan incapaz de recibir
tan "buscando grises
para no sentirse nunca ni negra, ni blanca"
como si fuera pecado
VIVIR
y
SENTIR.
y me ha costado un poco
alguna manera para no pensar en vos
siempre vienen en disfraz de gala, pienso.
y recuerdo a Elphaba
ella me dice que le da vergüenza
su imitacion
yo le digo que no
que no la imita
que él quiere ser ella
para tener algún poder
y me descubro pensando
una que otra vez
en Nueva York
y lo que ahi está
y de vez en cuando
parece pertenecerme
y que no es mío
como todo.
yo le puedo dar clases de Lengua
a mi Manzana.
sé que las disfruta
a veces las extraña, y yo también
y en el ínterin
pasé el tiempo con Elphaba
tan noble y tan buena
tan incapaz de recibir
tan "buscando grises
para no sentirse nunca ni negra, ni blanca"
como si fuera pecado
VIVIR
y
SENTIR.
9 jul 2008
éxtasis
y nos movíamos despacio
- éramos un coro -
y yo te hacía poesía viva
en mi cabeza
habíamos muerto
durante treinta segundos, y a coro
habíamos muerto
desnudo
lleno de vida
reencarné en vos
- éramos un coro -
y yo te hacía poesía viva
en mi cabeza
habíamos muerto
durante treinta segundos, y a coro
habíamos muerto
desnudo
lleno de vida
reencarné en vos
30 mar 2008
descubriéndome
deben ser
los dedos de tus pies
-seguro deben serlo-
y el espacio
que queda
entre cada uno
de ellos
por donde se cuelan
mis suspiros
por donde mi lengua
ansía meterse
o tal vez tus manos
colocadas
-fuertemente-
en mi espalda
o el intelecto
admirable
que componen tus neuronas
jamás vanas
jamás deshechas
de las cuales
espero
algún día
apoderarme
quizá sea todo
o nada
o quizá sea yo
que puedo
dentro de vos
desnudar ese espíritu travieso
lúdico
erótico
inteligente
sensible
que había considerado
desde hace mucho tiempo
totalmente perdido
los dedos de tus pies
-seguro deben serlo-
y el espacio
que queda
entre cada uno
de ellos
por donde se cuelan
mis suspiros
por donde mi lengua
ansía meterse
o tal vez tus manos
colocadas
-fuertemente-
en mi espalda
o el intelecto
admirable
que componen tus neuronas
jamás vanas
jamás deshechas
de las cuales
espero
algún día
apoderarme
quizá sea todo
o nada
o quizá sea yo
que puedo
dentro de vos
desnudar ese espíritu travieso
lúdico
erótico
inteligente
sensible
que había considerado
desde hace mucho tiempo
totalmente perdido
26 ene 2008
Carnavalesco
Si no me querés
al menos sé
de seguro
que me deseás con ganas.
Lo sé por la forma
en la que tus ojos me huyen
y por tus rubores.
No
es
vanidad
ni
orgullo
ni
altanería:
yo lo sé
y vos también.
Y estoy esperando que
alguna noche
te colés entre mis sábanas
y me embriagués
hasta que
me quite esta máscara
de estupidez
y fortaleza
y te insinúe
con todo el cuerpo
este deseo
profundo.
al menos sé
de seguro
que me deseás con ganas.
Lo sé por la forma
en la que tus ojos me huyen
y por tus rubores.
No
es
vanidad
ni
orgullo
ni
altanería:
yo lo sé
y vos también.
Y estoy esperando que
alguna noche
te colés entre mis sábanas
y me embriagués
hasta que
me quite esta máscara
de estupidez
y fortaleza
y te insinúe
con todo el cuerpo
este deseo
profundo.
1 ene 2008
Romería
Quiero
hundirme
en tu cuerpo
como se hunde el agua en la arena.
Y no lo niego:
te deseo.
Cada poro abierto
tuyo
me invita a zambullirme
hasta el fondo.
¡Cómo negarme a una invitación
tan elegante!
Adentrarme en
tu templo húmedo
no me parece,
finalmente,
tan mala idea.
Al fondo
a la derecha.
Ahí mismo.
hundirme
en tu cuerpo
como se hunde el agua en la arena.
Y no lo niego:
te deseo.
Cada poro abierto
tuyo
me invita a zambullirme
hasta el fondo.
¡Cómo negarme a una invitación
tan elegante!
Adentrarme en
tu templo húmedo
no me parece,
finalmente,
tan mala idea.
Al fondo
a la derecha.
Ahí mismo.
Allí...
28 dic 2007
Oralidad
Yo pude,
lo juro,
haberte sido
FIEL.
Con mayúsculas.
Como alguna vez,
de esas tantas
cuando no escuchabas,
te lo dije.
Mientras esté con vos
soy TUYO,
cuando me dejés
regreso al viento.
Tu oído no actuó en esos momentos.
Sólo esperabas que me llenara la boca de tí...
lo juro,
haberte sido
FIEL.
Con mayúsculas.
Como alguna vez,
de esas tantas
cuando no escuchabas,
te lo dije.
Mientras esté con vos
soy TUYO,
cuando me dejés
regreso al viento.
Tu oído no actuó en esos momentos.
Sólo esperabas que me llenara la boca de tí...
30 oct 2007
Brasas
Yo te desnudé.
Vos no me conocés,
pero te quité la ropa,
lentamente,
suave.
Y estuve adentro de vos.
No me viste verte,
ni me vieron viéndote.
Ni van a ver los lunares
que yo te dibujé
cuando te imaginé sin ropa.
Yo te desnudé.
Y te hice el amor en mi cabeza.
Lentamente. Suave.
Y después muy fuerte.
Saciándome de tí.
Rebalsándome de mí.
Desdomándome.
Me arden los labios: son brasas.
Todo mi cuerpo se convirtió en llama,
que te llama y te invita, muda,
pero tiembla,
tiembla,
tiembla...
¡Y explota!
Vos no me conocés,
pero te quité la ropa,
lentamente,
suave.
Y estuve adentro de vos.
No me viste verte,
ni me vieron viéndote.
Ni van a ver los lunares
que yo te dibujé
cuando te imaginé sin ropa.
Yo te desnudé.
Y te hice el amor en mi cabeza.
Lentamente. Suave.
Y después muy fuerte.
Saciándome de tí.
Rebalsándome de mí.
Desdomándome.
Me arden los labios: son brasas.
Todo mi cuerpo se convirtió en llama,
que te llama y te invita, muda,
pero tiembla,
tiembla,
tiembla...
¡Y explota!
30 sept 2007
Un poemita...
Un poema viejito, pero al cual le tengo mucho cariño:
Si me quito la ropa
no preguntés porqué llevo conmigo
la huella de amores pasados
en todo el cuerpo.
Si cuando te haga el amor
notás vestigios
de otros romances,
definí mi versatilidad y eclecticismo
como pasión sólo tuya.
Que nuestra unión resulte
como un premio del pasado
para nuestro futuro…
Pero por ahora…
Buscá mis cicatrices…
¡Y besalas con el bálsamo que son tus labios!
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