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6 jul 2009

A todos quienes quieren conocer mi primer libro...

... creo que es válido que lo promocione. Si es too much ego, me vale madres: es mi trabajo. Así que sí, está en Sophos. Aquí un enlace del 1 de abril del presente año que contiene la información, con la disculpa anticipada por confirmar hasta hoy.

Gracias, Luis Alejos, editor y amigo, por todo el apoyo.

18 mar 2009

Retrospectiva

yo también tuve la culpa
por aplazar esta agonía
innecesaria y dolorosa
por seguir pensando
"Ahora, quizá..."

nunca he dicho, lo juro,
que la culpa es tuya, completa

yo también tuve la culpa
por mentirte un par de veces
para que te quedaras
para endiosarme
y endosarme a vos

yo también tuve la culpa
por enamorarme sin miedo
por apasionarme en tus manos
y en tu pelo
por beberme en tu saliva
por provocarte y seducirte descaradamente
hasta lograr mis cometidos

yo también tuve la culpa
por jactarme de ser pulcro, y tener manchas
y por buscar otros horizontes
en momentos de abandono
cuando vos no estabas

también tuve la culpa, y lo acepto
por escribir todo y contarlo
por no pedirte permiso para hacerlo
por haberte convertido en mi poesía
en mis versos
y en mis estrofas malogradas

yo también tuve la culpa
por bailar descalzo en la playa
y en los bares
por disfrutarme los lugares que vos temías
claro, sin hacerte daño, pero tuve la culpa

yo también, amante, tuve la culpa
de cualquier estupidez cotidiana
de ser persona, y cruzar la calle sin ver
de querer romperte la boca de un beso
y callarte tus monstruos
de querer volverte una deidad
y asustarme con tus defectos
de quererte y esforzarme por cambiarME

yo también tuve la culpa
nunca he dicho lo contrario

que no sólo vos sos culpable
que no te acuso de nada
más que de ser
como cualquiera diría
mi excusa perfecta
para volverme loco y resultar enamorado
para darme un motivo de existencia
ese respiro
para sentirme, como vos, amado y atractivo
sin saber, por supuesto, amante,
todo esto que sabemos
que cerramos con candado
en un nuevo cajón

también tuve la culpa
por creerme más grande que París
y que sus calles, y sus torres
por querer vencer obstáculos
que no eran míos
por forzar encuentros y situaciones
(de lección me queda no hacerlo más)

tuve la culpa, también, amante
de prometer cosas increíbles
y de escribirte con el humo
de abrazar almohadas
y aparear ilusiones

yo también tuve la culpa
de enloquecerme cuando me frustraba
de llorar cuando era hora de besar
de besar cuando era hora de llorar
de callar, de hablar y de proclamar
de quererte guardar en una jaula

también, la culpa tuve
de no comprender, ni comprenderme
de no pensar y pensar de más
de construir historias de agua
y de esperar, y forzarte a esperar conmigo
de no permitir tu autodescubrimiento

yo también tuve la culpa
y no es carga, ni dolencia
porque sabés que como nunca
me perdí en vos
para renacer ahora
cuando florecés entre las piedras
de aquella cama
donde me acustaste
una de aquellas noches
de querer buscar venganza

y es aquí donde agradezco tus ojos
y es aquí donde agradezco tu regazo
cuando descubro, con dolor, que no somos, finalmente, tan distintos uno del otro.

* * *

Ojalá algún día lo pasés leyendo. Con mucho respeto, admiración y cariño.
Cierro con candado.

17 mar 2009

Luna de Marzo

te dejo ir
con mi Boys for Pélé
y un poco de mi dignidad

yo quise dártela

y te dejo ir
con todo eso a cuestas
y desde acá veo cómo tu sombra
se hace cada vez más grande
y más larga

y te dejo ir

con un par de sueños frustrados
un montón de mentiras
y un montón de ilusiones

y te dejo ir
por enésima vez
esperando que esta sea la final
esperando que no volvás
a endulzarme el oído
o los ojos
esperando que te desprendás
por completo
de mí

y te dejo ir

como siempre
como nunca
mientras veo cómo te come el sol
y yo me monto en la luna
buscando otro universo
donde no estés vos.

16 mar 2009

Ahí

ahí las cosas no son así

ese instante
donde nos vemos el uno al otro
nos reconocemos - y RE conocemos
nos rearmamos y desarmamos
en ese instante preciso
donde ambos
por la paz
decidimos ignorar las noches
las tardes
las madrugadas
y los días
e ignorar los besos
y las sonrisas
y los llantos...

ese momento
cuando ambos decidimos
pasar al lado del otro
y hacer
como si nunca hubiésemos existido.

3 mar 2009

poesía sin fin

siempre me encantó escuchar cuando usabas palabras rebuscadas, y cómo apreciabas el valor de todas y cada una de ellas. quizá fue por eso que usaste siempre como respuesta el odiado "yo también". excusaste, siempre, tu falta de emotividad justificando tu pasado y tu contexto. como que nadie nunca hubiese sido suficiente para vos. como augurándote tu propia miseria. a veces, como si la quisieras. y te amé así, con todo lo que pude. con mi alma, con mi corazón, y con todas mis fuerzas. luchando. batallando contra enjambres de monstruos alados, y contra parís. sintiendo siempre que nunca lograría nada más que las sobras de ese gran banquete, ahora extinto. dibujé en el aire con mi lengua, sedienta de amor, nuestra propia historia: la que íbamos construyendo. y le agregué utopías creyéndome lo suficientemente fuerte como para demostrarte y demostrarme que soy el amante, ese que ama sin medida. incluso, sin esperanzas. y me gustaba aprender palabras con vos. y escuchar cuando usabas palabras rebuscadas, y cómo, con esa mirada intelectual, apreciabas el valor de todas y cada una de ellas. quizá fue por eso que las usaste siempre como un arma de dos filos. sos inteligente, más que yo, y de eso no me cabe menor duda. y me encantaba cuando en medio de la noche, cuando destrozábamos tus sábanas me decías al oído Qué bonito esto, mientras me dejabas recorrerte la cintura con mis labios sedientos de vos. como que siempre fuera la última vez. con esa pasión con la que construíamos mundos paralelos, segados por la excitación sexual que nos daba sabernos desnudos. y me gustaba memorizar cada palabra que salía de tu boca en esos momentos. quizá fue por eso que me enamoraba de vos, por tu alter ego en la cama, cuando todo desaparecía y, al terminar, volvíamos al mundo miserable donde usabas esas palabras rebuscadas que tanto me encantaban. quizá por eso sabías qué decir exactamente en el momento preciso. cuando presentías que pasaría algo. cuando buscabas pretextos para "darnos un espacio" porque "no estabas en disposición para mí" y cuando te daba "tristeza saberme enamorado" de vos. cómo olvidar cómo me anclaba a tu espalda suplicándote que no me dejaras ir por el mismo miedo que me producía irme (¡ !). es que visualizarme sin vos siempre ha sido pavoroso. tan sin vos, soledad tan maculada sin vos... y tan completos que somos cuando no estamos y estamos al mismo tiempo. como si fuésemos la pasta y el cepillo, la cuchara y la sopa, la arena y la espuma. y me encantaba cuando usabas tus analogías para ilustrarme tu/mi/nuestra situación con palabras rebuscadas, y ver cómo apreciabas el valor de todas y cada una de ellas. quizá por eso sabías cuándo callar. cuándo dejar el silencio como testimonio de cualquier cosa. cuándo evadirme. cuándo darle la vuelta al asunto y decirme que, quizá, el problema era yo, no vos, o viceversa, y al revés, y de regreso. como siempre, llegando a nada. asegurándome exclusividad (sexual, nunca emocional). y me gustaba sentirme enamorado de vos, y saber que quería (quiero, también, niño imbécil que soy) estar con vos, y ser plenos, como cuando nos lamíamos el cuerpo. como cuando descubrí los placeres sexuales con vos - siempre, con vos, era como una primera vez salvaje - y vi colores en el techo oscuro de tu cuarto. y me encantaba cuando usabas palabras rebuscadas para describir tus sentires, y como valorabas todas y cada una de ellas, como si fueran escritas en piedra. como si fueran las mejores armas para defenderte a posteriori. quizá por eso siempre tuviste la prevención de no decir más que grises. y me gustaba pelear con vos por eso de los grises, y los negros y los blancos. como que no existiera una paleta infinita de colores. como si, de hecho, el blanco y el negro los fueran. y recuerdo cómo provoqué nuestros acercamientos primarios, haciéndolos parecer casualidades. como que yo no hubiera sentido un re-nacer cuando me diste los buenos días cuando entrabas a la oficina sin saber siquiera mi nombre. la educación, esa siempre me ha conquistado. y me gustaba verte de reojo, para que no te dieras cuenta de tu nuevo admirador. para no sentirme descubierto, claro, en las primarias. y me gustaba coquetearte y provocar que me dijeras cualquier frase con esas palabras rebuscadas, y notar como vos, así como yo, valorabas el valor de todas y cada una de ellas. quizá por eso te dije que amo hasta pasado el tiempo, cuando sabía que podía quitarme este músculo del pecho para que bebieses de mi sangre hasta saciarte. y me gustaba recostarme en tu regazo y escuchar cómo esa máquina te daba vida y me torturaba y te torturaba por ello. sabiendo que teníamos sólo ese segundo para la posteridad. sabiendo que en cualquier momento cualquiera de los dos saldría huyendo despavorido del otro, como si el monstruo fuésemos nosotros mismos cuando estamos juntos. y odiaba cuando eso sucedía, y nos lastimábamos con fuerza y sin piedad. sin perdonar nada. siendo nuestros más duros críticos y obviando que respirábamos el mismo aire. y de ida y vuelta, en este círculo de odio/amor->amor/odio=amor=odio=nosotros, siempre me encantó escuchar cuando usabas palabras rebuscadas, y cómo apreciabas el valor de todas y cada una de ellas. quizá fue por eso que usaste siempre como respuesta el odiado "yo también"... <--

7 feb 2009

Cuento No. 5, como Channel


Todo era sexo: un disfraz. Era una excusa para juntar la madera y el fuego. El fuego: yo, claro. Vos: la madera, seca. Inevitablemente necesitándose uno al otro para ser, para no morir. Crudo, todo. Frío adentro. Frío, todo. Y frío aufera, para no morir. Para conservar los cadáveres. Y yo, claro, siempre esperando algo más.


3 feb 2009

Cuento No. 4

De pronto, el niño descubrió que había estado mintiéndose todo este tiempo. Que había optado por el sendero seguro. Aquél. Y no éste. No éste, en el cual sabe del peligro. Inminente, el peligro. De hecho, también, inevitable. Como inevitable es escribir de más, como siempre, sin objeto. El niño se ha atado una cuerda a los tobillos para saber por dónde volver. Una cuerda roja. Fuerte, la cuerda. Como fuerte lo que lo une a ella. Por el sendero seguro, el niño camina, atado a la cuerda roja. El niño sólo quiere darle la vuelta al mundo. Claro, por el sendero seguro. Y sí, claro, siempre atado a la cuerda roja. Siempre fuerte, la cuerda. Siempre fuerte lo que los une. Siempre fuerte el mundo, y el camino. El niño sabe lo que está haciendo.

El niño sólo espera otro temblor.

14 dic 2008

l'adieu

Fue en el portón de tu casa. Siempre voy a recordarlo. Estaba por irme. Recosté mi brazo en tu carro, y miré al suelo. Tenía mucho miedo de verte. Aún siento el miedo. Intentaste retenerme por última vez. Yo, realmente, no quería irme, pero supe, y aún sé, que debía hacerlo. Antes de abrirme la puerta me dijiste muchas cosas. Que aún no te encontrás, que te estás buscando, y que yo estoy igual que vos: perdido, y buscándome. Que lo hiciéramos. Que nos buscáramos. Yo seguía viendo al suelo, porque tenía mucho miedo de verte. Porque sabía que en mis ojos ibas a notar que estaba rendido. Rendido, y muerto del miedo. Rendido, muerto del miedo, y sabiendo que no iba a tener las fuerzas requeridas para mantenerme sólo como tu amante. Y no te enojés; esa es la palabra correcta para describirme a mí y a mis funciones con vos.

Levanté la vista, y negué ver tus ojos. Balbuceé un par de palabras. Ya no recuerdo cuales; seguro sin importancia. Te seguí escuchando y noté tu sinceridad. Que no va a pasar nada malo. Pero eso no podés asegurármelo vos, ni nadie. Ni yo, con mi propia voluntad. Lo que era y es seguro, aún, es que no tengo las fuerzas para ser amante de nadie. Tristemente. Siempre viendo al suelo abrí la puerta. La luna se veía guapa. Y vos, como siempre y a tu modo peculiar, también. Pensé dos veces antes de dar el paso, y lo di. Viendo al suelo. Noté que te quedabas en la puerta mientras yo subía al carro. Me estabas viendo, triste.

Fue en ese momento cuando decidí verte. Verte dentro del carro para no desarmarme frente a vos. Y memoricé tu pelo, y tus pestañas perfectas. Memoricé los oyitos de tus mejillas y tus labios gruesos. Memoricé tus gestos y recordé algunos otros que no habías repetido. Memoricé tus piernas, tus brazos y tus ojos. Y memoricé todo. Memoricé todo para que no se borrara nunca. Para que nunca se borre el recuerdo de la historia más hermosa que jamás hubiera imaginado contar.

10 dic 2008

Despedida incompleta


has decidido perderme por completo con mis berrinches con mis pucheros con mis actitudes de niño inmaduro con mis risas espontáneas con mis jadeos en tu cuello con mis canciones tontas con mis manos minúsculas con mis sonrisas esporádicas con mis conversaciones tontas con todo lo que me construye y nos construyó en nuestro tiempo (muerto) un tiempo en el que sonreías al verme en el que te importaba si lloraba por cualquier cosa por cualquier estupidez un tiempo en el que me sentía seguro entre tus brazos ahora, me encuentro a mí mismo, por enésima vez, escribiéndote un poema de despedida.

8 dic 2008

definiendo conceptos

absolutamente nadie
y nada

sin derecho alguno
ni beneficio extra

sin adjetivo
ni posesivo

nada.

eso soy para vos:
tu amante
tu muy buen amigo
el adorno en tu cama
tu secreto en la calle

para vos soy
ni más
ni menos
que un hombre
con un nombre
y una sonrisa esporádica
que complementa
tu moratorio.

5 oct 2008

I'll be MYSELF. I'll be ME. I'll be MINE. El niño que buscaba venganza se despide.

Para vos. Que acabás de liberarme. De quien acabo de liberarme: voy a buscar MI vida. Con dolor ahora, por el amor que te tuve. Con tristeza, porque el sentimiento aún cala un poco mis huesos. Pero voy a vivir para mí. Te guardaré con mucho amor, respeto, admiración y cariño.




I guess i just got lost
Bein' someone else
I tried to kill the pain
Nothin ever helped
I left myself behind
Somewhere along the way
Hopin to come back around
To find myself someday

Lately i'm so tired of waiting for you
To say that it's ok, but tell me
Please, would you one time
Just let me be myself
So i can shine with my own light
Let me be myself
Would you let me be myself

I'll never find my heart
Behind someone else
I'll never see the light of day
Living in this cell
It's time to make my way
Into the world i knew
Take back all of these times
That i gave in to you

Lately i'm so tired of waiting for you
To say that it's ok, but tell me
Please, would you one time
Let me be myself
So i can shine with my own light
And let me be myself
For a while, if you don't mind
Let me be myself
So i can shine with my own light
Let me be myself

That's all i've ever wanted from this world
Is to let me be me

Please would you one time
Let me be myself
So i can shine with my own light
Let me be myself
Please would you one time
Let me be myself
So i can shine with my own light
Let me be myself
For a while, if you don't mind
Let me be myself
So i can shine with my own light
Let me be myself
Would you one time... oooh
Let me be myself
Let me be me

3 oct 2008

libertad

hoy
dejaré de sentirme nadie
hoy me libero de tí
respiro
humo
mío
pero lo respiro
soy mío
ya no soy de nadie
me lanzo al viento

hoy me libero de tí.

1 oct 2008

para no ponerte atención

para no ponerte atención
mientras lanzás dardos al aire
trato de seguir
con la vista
el humo
de mi cigarrillo

le adivino formas
y pierdo el tiempo

como siempre


pero simplemente
me parece hermoso

nada

extraño provocar
con la mirada
invitar
a la oralidad
dejar ver mis marcas
anclarme a tu espalda
olerte

las camas han sido cualquier cosa
una colección, digamos

pero extraño
ese hálito
en el fondo de otros ojos

ese hálito que daba
la libertad
de que todo fuera
en mi imaginación estúpida e infantil
utópico
y perfecto

28 sept 2008

quiero salir

quiero salir de aquí.
de esta pared invisible
que me has construido.
de estos pensamientos
masoquistas e insistentes.

quiero salir de aquí.
de tu voz fría
y tus abrazos plásticos.
de tus excusas platónicas.
de tus dramas humanos.

quiero salir de aquí.
de donde me apresan tus pestañas.
de donde se rompen los sueños.
de donde se besan las piedras.
de donde dejé tirado mi respeto.

¡quiero salir de vos!

25 sept 2008

diálogo

vos: te juro que sos la única persona, además de mis papás, con la que sé que puedo contar siempre...
yo: y siempre vas a contar conmigo.
vos: además, sos la persona más... cómo decirlo... perseverante y más... em... debe haber una palabra que lo defina... ¿aguantadora?
yo: ¿aguantadora de qué?
vos: de mí. de mis locuras.
yo: vos también has sabido aguantar las mías.
vos: pero todos sabemos que el que está peor, soy yo.
yo: pero no te voy a dejar ir.
vos: ni yo quiero estar sin vos.

silencio. besos mudos.

yo: te quiero mucho.
vos: gracias... igualmente. yo también te quiero.
yo: no me vas a dejar.
vos: no quiero dejarte.
yo: ¿por qué?
vos: porque para mí no hay nada mejor que esto. que vos. ahorita... porque no hay monstruo.

silencio. besos mudos.
despedida.
promesa de fidelidad.
beso fuerte.
abrazo sincero.
un motor de un carro.
el calor de mi cuarto.
amanecer y preguntar

yo: cómo siguió tu dedo???

23 sept 2008

buffé

Los martes son los días de Guillermo. Se arregla un poco más de la cuenta, y se come mi pastel. Y mi pastel gusta ser devorado por esos labios, por esos dientes, ansiosos, como los míos. Los martes son los días de Guillermo. Él es feliz los martes. Casi tanto como yo el resto de días de la semana.

Guillermo también se come las migajas.

12 sept 2008

conciente locura

quisiera saber
que al menos querés de mí
los trozos
y los añicos - lo que me queda.
este masoquismo es tan grande
que incluso he llegado a pensar
que de verdad me querés.

7 sept 2008

Otra carta del niño que buscaba venganza

acabo de ver el volcán, y recordé la vez que vos y yo planeamos un fin de semana. un fin de semana que yo arruiné. me imagino con vos viendo la lava caliente. vos y yo, abrazándonos, viendo la lava caliente. vos y yo, con nuestros propios calores, viendo, como he escrito, la lava caliente. te imagino sonriendo, quizá, conmigo. en la cima de todo. tocando las nubes. entre el frío y el calor. juntos, y sonriendo. haciendo este proceso - o no te he hecho sonreír, ya? -. y me siento culpable, aún hoy, por haber arruinado nuestro viaje con paranoias sin causa, sin motivo. a sabiendas de que lo único que podría haber pasado, fuese que te pidiese un respiro a media escalada, por mis pulmones deshechos. y te quiero, aún hoy. es de esos momentos donde me frustra quererte tanto, de esta manera tan pura que, aún hoy, sólo espera que podamos sanar, juntos, nuestras cicatrices.

Sí, me siento solo sin vos. En medio de toda la gente, de las luces, de la bulla. Me siento solo sin vos.